
Durante el año, un matrimonio se ve pocas horas en la semana y los fines de semana los dedican a las compras, las visitas familiares y las salidas con los hijos ¿El resultado? Pocas horas para el amor, para la intimidad, para el placer.
En esta epoca de vaciones habrá una infinidad de oportunidades para hacer el amor, para tener sexo las 24 horas, si así lo desean.El estrés y la rutina
¿La falta de encuentros amorosos es en verdad falta de tiempo y suma de responsabilidades o sirve para tapar algunas cuestiones de las que no se hablan? No quedan excusas, las vacaciones abrirán el juego a suerte y verdad.
En vacaciones, todo cambia: hay más tiempo para compartir en pareja, divertirse y cultivar la intimidad”.
Intimidad a pleno
“Al tener todo el tiempo libre existen al menos dos situaciones posibles. La primera indica que, libre de presiones y responsabilidades, puede reaparecer la sexualidad como algo que estaba relegado a un segundo o tercer plano. La clave está en si la pareja tiene buena comunicación y un vínculo afectivo y erótico, las relaciones sexuales en general aumentan en frecuencia y satisfacción, sabiendo que la pasión del comienzo cambia por un erotismo más calmo con el correr de los años -explica el doctor Adrián Helien, psiquiatra y sexólogo del hospital Durand-.
La otra alternativa es cuando la pareja tiene problemas sexuales o conflictos sin resolver y en las vacaciones, es donde afloran con mayor intensidad. Muchas personas se llevan esos problemas en las valijas y lo que prometía ser un momento placentero, resulta todo lo contrario: tienen 24 horas para padecer juntos sin otras ocupaciones ni excusas”.
Pero no todo está perdido, aunque la sensación de “ya no es lo mismo” aparezca en el tiempo de descanso y relax.
“Cuando las relaciones sexuales no se encienden en la pareja durante las vacaciones lo relacionamos con un conflicto en la comunicación, en el intercambio emocional y corporal ya que a través del sexo se pueden expresar distintas situaciones, tales como amor, rivalidad, celos, bronca -analiza la licenciada Cruppi-. Pero hay que aprender a relajarse y disfrutar pues esta condición incrementa el deseo y las vacaciones son el momento propicio para mejorar la vida sexual de la pareja”.
Según Cruppi, la clave para encender la pasión está íntimamente relacionada “con encontrar un espacio para el descanso, la relajación, la comunicación, la intimidad, porque un nuevo entorno ayuda a que el hombre y la mujer se desconecten de las urgencias”. fuente

