Sobreviven con lo que pueden, de lo que han ahorrado, de las despensas que les regalan; la situación es crítica para el sector, debido a las lluvias y a la creciente de los ríos. No pueden trabajar desde hace más de 20 días.
El que se queja es el pescador ribereño Margarito Tiburcio Rosaldo, de la Unión de Pescadores Ribereños, quien advierte que pescar en el río Coatzacoalcos y cualquier río que desembocan al mar o bien en las aguas costanera, es perder la red.
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